Autor: arturo durán
3
dic
Otto Boye es co-editor de CiberAmérica. Versión original en su blog Aportes al Diálogo.
Vivimos tiempos que obligan a repensarlo todo, pues los paradigmas utilizados hasta ahora nos muestran a cada rato su completo fracaso. Los economistas más influyentes en las grandes decisiones no han dado el ancho y repiten cada cierto tiempo las mismas cosas y cada vez con peores resultados. Muchos no abandonan la idea del crecimiento como sinónimo de desarrollo y fetiche intocable. Los partidos políticos, por su parte, siguen anclados en diagnósticos hace tiempo superados, razonando con categorías que hoy no dan cuenta de la enorme complejidad del gran marco contextual de la globalización. Algunos siguen atrapados por las visiones surgidas durante la guerra fría y se niegan a ver que ese esquema se derrumbó con el muro de Berlín, la reunificación de Alemania, el fin de la Unión Soviética y la caída de todos los regímenes comunistas de la Europa del Este. Vendrán nuevos escenarios, pero aquél que dominó desde 1947-1948 a 1989-1990, no volverá. En el campo del pensamiento sigue habiendo una fragmentación que obstaculiza el trabajo de visiones más abarcadoras e integrales. Seguimos demasiado cartesianos o racionalistas, desconociendo otras dimensiones del ser en el proceso del conocer. Predomina un mundo chato y simplista, todavía unidimensional, propio de las últimas etapas de la era industrial. El desafío al cual estamos abocados todos los seres humanos en el planeta consiste en diagnosticar adecuadamente las nuevas realidades y tratar de encontrar soluciones integrales a los grandes problemas que se nos plantean. Sin estos nuevos caminos no habrá soluciones adecuadas, con efectos devastadores. Piénsese, para terminar por ahora, en el calentamiento global. El planeta puede sufrir catástrofes inimaginables si no se llega a un consenso mundial para enfrentarlo y reducirlo. ¡No cabe esperar! Es hora de actuar con inteligencia y corazón.
Autor: arturo durán
6
abr
La reciente Cumbre de Londres del G-20 resolvió salvar las economía emergentes por medio de una enorme capitalización del FMI. Resolvió además poner camisa de fuerza a la deriva financiera que generó la crisis, en especial al 'secreto financiero', a los capitales de riesgo y a sus elegantes 'caletas', unos 38 centros financieros repartidos por todo el mundo - mientras que en Estados Unidos, el Secretario del Tesoro Geithner intenta lo mismo con Wall Street.
Todo eso da la impresión de una gran medida de salvataje. Cuando la economía globalizada camina al borde del precipicio: los jefes deciden poner una cara red protectora - sin reformar para eso el FMI, lo que es un dato inquietante. Algunas críticas señalan que tampoco en Estados Unidos el Tesoro tiene en mente una reforma del sistema financiero (como sí lo propone Paul Volcker).
Y sin embargo, tal vez ahora justamente sea oportuno preguntarse cómo harán las economías emergentes - grandes y pequeñas - en América Latina y el Caribe, por ejemplo, para salir adelante cuando los mercados mundiales de exportación se han reducido a sólo una fracción de lo que eran y que recuperarlos tomará algunos años, a lo menos.
¿ Qué nuevas modalidades y paradigmas de desarrollo y crecimiento estarán en vista? Porque es muy probable que, aún cuando no nos hayamos dado cuenta aún de la magnitud de la escalada destructiva de la crisis, el mundo ya no es el mismo y repentinamente estamos en una fase de transición hacia lo desconocido y de que el Consenso de Londres marca sólo el caro inicio de otro mundo.
Autor: arturo durán
18
dic
Ojalá pronto contemos con una versión en castellano del 'Plan de Acción' de Bali. Las opiniones sobre el pacto parecen divididas - algunos critican, otros se sienten más bien aliviados; después de todo - a diez años del convenio de Kyoto ahora se cuenta, por lo menos, con un pacto que permite preparar, durante los dos próximos años, un urgente acuerdo internacional para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los puntos decisivos serán acordados en 2009 - año en que, por lo demás, Estados Unidos ya tendrá nuevo gobierno. Aunque el gobierno Bush ya tampoco es lo que era, prueba de ello es esa asombrosa conversión al final de la conferencia. Pero, insiste, en sus 'serias preocupaciones ' sobre el plan acordado: Desea ver el compromiso de los grandes países en desarrollo (China y la India). Llevar a esos dós a reducir emisiones, ese sí es un desafío.
Al leer los 13 puntos del 'Plan de Acción', el desglose del primer punto, por ejemplo, que detalla criterios de la acción de cooperación de largo plazo que la conferencia decide iniciar, a) una visión compartida b) mitigación reforzada del cambio climático - uno se da cuenta que se está, efectivamente, ante lineamientos guías para el procedimiento a seguir en 2008 y 2009.
Enlace a documento 'Bali Action Plan ' Formato PDF, 101kB. Fuente: United Nations Climate Change Conference UNCCC.
Enlace a página Web de la Conferencia de Bali | Versión en castellano del sitio web de la secretaría de la Convención sobre el Cambio Climático UNCCC:aquí.